A PROPOSITO DE TOROS Y PROTESTAS!!


El nuevo despertar en la conciencia humana ha permitido que actividades que antes estaban dentro de un contexto normal para la sociedad como cultura o costumbre, ahora sean objeto de rechazo y descontento.  Tal es el caso de las actividades taurinas que para la época de fin de año en nuestro país cobran vigencia y son parte de la cultura popular de ciudades y pueblos.
Por tal razón, también se ha hecho rutinario que cuando se realiza una presentación taurina, en cualquier plaza de toros de Colombia, se congregue un grupo de personas que rechazan estas presentaciones por considerarlas violatorias a los derechos de los animales.
Visto así, claramente, se nota un encuentro de conceptos, opiniones y culturas que, curiosamente en ambos casos, están protegidos por la legislación y normas actuales.  Quedando claro que quien organiza, fomenta y practica las actividades taurinas es cobijado por la Ley y quien rechaza esta actividad está obrando conforme a los derechos de ciudadano para protestar por lo que considera un acto de maltrato para los animales.   Entonces, es allí donde quien trata de impedir que la tauromaquia se desarrolle normalmente, para que su protesta sea escuchada, se convierte en violador de la Ley y su intención pierde vigencia social y legal para convertirse en, muchos casos, una acción de rechazo por muchos aficionados de los toros y violatoria derechos consagrados en la Constitución.
¿Cómo entonces actuar de una manera efectiva sin violar los derechos de otras personas constituidas legalmente para sus actividades?
Si hacemos una visión de la industria taurina, podemos analizar que esta es una actividad de altos costos, que es temporal y en la cual participan muchas empresas en apoyo de la misma.  Precisamente esta industria del toro prevalece, a pesar de los altos costos, porque existen empresas y marcas que aprovechan esa “vitrina comercial” para promocionar sus productos y servicios, para lo cual pagan derechos de transmisión y costosas pautas publicitarias en todos los medios que promocionan y difunden los toros en nuestro país.
Es así como los empresarios pueden contratar artistas toreros de alto reconocimiento y adquirir ejemplares toros en las más reconocidas ganaderías, gracias a lo que pagan en derechos de transmisión las grandes cadenas radiales y televisivas del país, como también los medios escritos nacionales, entre otros.  Así mismo, estos medios de divulgación recuperan su inversión vendiendo pautas a empresas comerciales y de servicios, quienes pagan por esas publicidades en estos medios; además, invierten fuertemente en dinero para aparecer como los patrocinadores oficiales de la temporada, lo que les permite ubicar vallas, logos y menciones de sus productos dentro y fuera del escenario taurino.  En este ejercicio aparecen marcas de licores, de café, bebidas gaseosas, servicios bancarios, de comunicaciones, hipermercados, alimentos entre otras muchas, y todas ellas pagan grandes sumas de dinero para aparecer allí en la “fiesta del toro”.
De otro lado, quienes están en contra de las ferias taurinas en Colombia han manifestado que el porcentaje de personas que están en contra de esta situación es del 95% de la población y es precisamente en este punto donde está la fortaleza para hacer una propuesta de rechazo diferente, más efectiva y de mayor compromiso.
Podríamos imaginarnos qué pasaría si un alto porcentaje de ese 95% que rechaza las fiestas de toros, tomara conciencia verdadera de protestar por el maltrato animal y dejara de ser un observador pasivo de aquellos otros, que convencidos raizales de lo que buscan, hacen protesta violando hasta la ley?, y se convirtiesen en protestantes activos de las acciones contra los toros en las plazas?.  Tendríamos que dejar la comodidad en muchos casos y necesariamente deberíamos estar más conscientes de lo que hacemos y compramos.
Qué tal si quienes lideran las protestas en lugar de invadir la arena de la plaza con un cartel de protesta se dedican a promocionar una lista de aquellas empresas, marcas y productos que patrocinan este espectáculo en nuestro país, que gracias a su contribución económica y al uso de ese canal de comercialización promueven, sostienen y garantizan que la fiesta de toros cada vez sea mayor. Paralelamente a esta divulgación, el 95% de colombianos que dicen rechazar las corridas de toros, debe reconocer que marca, que producto, que servicio aparece en el listado y es de su uso cotidiano y a partir de ese momento, en razón a la protesta que quiere hacer, no vuelve a utilizar o a consumir esas marcas, productos o servicios. Estaría seguro que canales como RCN o Caracol televisión no soportarían que por culpa de patrocinar las actividades taurinas en Colombia sus rating de sintonía bajaran a un nivel económicamente importante, porque quienes está en desacuerdo con el maltrato animal no deberían apoyar ver el concurso o la telenovela de ese canal que contribuye con ese hecho; pero lo mismo podría pasar con la marca de café, de agua, gaseosa, chocolate, producto de belleza, etc.
Que sucedería si fuéramos verdaderamente conscientes y capaces de enfrentar situaciones que nos afectan realmente y con las cuales estamos en desacuerdo de esta manera que se plantea.  Con seguridad que nuestro sentir colectivo entraría en otra frecuencia de acción, donde la solidaridad y el beneficio social estarían muy en alto y con seguridad hasta la corrupción y la violencia saldrían corriendo de nuestra sociedad, dejando el vacio para que allí estuviese el bienestar común por encima del particular.
La fuerza no es siempre la manera efectiva de mostrar nuestra inconformidad; pero si lo es el tomar conciencia y hacer los cambios de nuestros propios actos que contribuyen, irónicamente, a favorecer a quienes promueven aquello que nos da ese  malestar.  Y ahora pregúntese, usted mismo que ha protestado y ha sentido que tuvo éxito, si para precisamente celebrar que su acción cumplió el objetivo propuesto no lo haya hecho brindando con un café o un licor de esos que patrocinan fuertemente la fiesta del toro; obsérvese y contribuya a un amanera diferente de protestar, por el bien de todos.

LUIS FERNANDO CANIZALES M.

EL MALTRATO ANIMAL



Quien maltrata un animal es un potencial maltratador de niños y mujeres. 

Una definición de maltrato que podría ajustarse o extrapolarse a las mascotas es esta que se da para el maltrato infantil, tomada de un documento llamado, DEFINICION DE MALTRATO Y SUS DIFERENTES MANIFESTACIONES, publicado por El Instituto Aragonés de Servicios Sociales, IASS, en su página de internet: "Cualquier acción no accidental por parte de los padres/tutores que provoque daño físico o enfermedad en el niño o le coloque en grave riesgo de padecerlo".  Sólo debemos cambiar padres/tutores por propietarios o manejadores y niño por mascota y tenemos una definición adecuada para el caso que nos corresponde.

A propósito de maltrato animal, todo  lo que nos muestran las fotografías e imágenes como resultado de acciones brutales contra los indefensos animales nos hacen reaccionar de diferentes maneras y experimentar sensaciones de rabia, dolor, tristeza e infinita decepción por la ausencia de sentimientos de algunas personas que habitan este planeta.

Pero, podría alguien imaginar que ese tipo de maltrato que se muestra tan evidente a la sociedad es  tan cruel y fatal como otros que se dan de una manera más soterrada y, peor aún, de una forma no consciente y sin evidencia aparente?.  Veamos por qué…

Alguna vez han conocido lo que siente un humano cuando fisiológicamente su vejiga está llena y no encuentra un lugar adecuado para eliminar la orina y debe esperar largo tiempo para hacerlo?; generalmente esto no es recurrente para el humano, puede ocurrir de manera eventual y cuando se hace muy cotidiano el suceso, generalmente en las mujeres, pueden presentarse síntomas de dolor e infección urinaria, lo que conocemos como cistitis.  Pero ahora trasladémonos a otra situación, que se da en muchos hogares del mundo.  Una mascota canina llega a la casa para que sea la compañía o el entretenimiento de niños o jóvenes que están todavía en el proceso de educación para la vida; estos animalitos reciben una “educación” de hacer sus necesidades fisiológicas sólo cuando sus propietarios o manejadores los sacan a la zona verde, al parque o a la caminata, y es allí donde no nos damos cuenta, porque no es evidenciable fácilmente, que muchos de esas mascotas deben esperar a salir hasta que  el niño o joven tenga tiempo para sacarlo, deben esperar que terminen de hacer tareas, que terminen su conversación por el chat, que termine el programa de televisión o cualquiera otra de las importantes actividades que a esas edades ocupan la mayoría del tiempo de los muchachos; con el agravante que los padres muy, amorosamente, no hacen el oficio que le corresponde a los muchachos porque ellos, los niños, deben aprender a asumir las responsabilidades que han elegido o les han sido encomendadas.  Es entonces cuando comienza un sufrimiento callado para ese noble animal, pues no puede orinar o defecar dentro de la casa porque ya tiene un condicionamiento  a no hacerlo y comprende que si lo hace recibirá una reprimenda o reproche por ello por parte de su pequeño dueño o los padres de éste, por lo tanto debe espera a que sea llevado al lugar correcto, mientras tanto su organismo sufre traumatismo y dolor que no se puede mostrar en fotografías o videos, solamente se harán evidente cuando por diagnostico veterinario se determine que hay una patología urinaria y que la mascota está enferma.  Pero claramente este proceso será tratado con medicamentos para eliminar la patología que lo aqueja pero casi nunca es eliminada la causa real que originó la situación, que se lograría con un manejo adecuado a la necesidades fisiológicas de la mascota por encima de los tiempos y necesidades de su dueño.  Pregúntese ahora ¿habrá maltrato en este caso? ¿Es posible que suceda esto cotidianamente?.

Pero este no es el único caso, también sucede cuando dejamos a la mascota todo un día encerrada hasta que los propietarios regresen luego del trabajo para darle un paseo de un tiempo que no es mas de una hora como máximo, pueden imaginar cómo puede sentirse un animal que tiene información genética de  hacer ejercicio y mantener activo por muchas horas al día y tan sólo recibe un poco tiempo para hacerlo.  Diríamos que se acostumbra y que no es problema para ella como mascota; pero claro que puede hacer el animal para conservar su vida y sus mínimas condiciones de salud?, pues potencializar al máximo su instinto de supervivencia y adaptarse a esas condiciones, porque aunque ellos no piensan su organismo si responde a las leyes naturales y se acomoda a las situaciones que puedan hacerlo, hasta tanto logren un equilibrio fisiológico, y cuando no se logra sostener se expresa con patologías provocadas por estrés, como ocurre en algunos problemas de piel o gastrointestinales donde no hay causa aparente de la enfermedad.

También hay maltrato cuando humanizamos tanto a nuestras mascotas que hacemos que ellas tengan un comportamiento y un manejo como si fuese un ser humano.  O acaso no hemos visto en un día de ciclo vía o deporte matinal a algunos ejemplares con elementos deportivos propios de los humanos tales como camisetas, buzos, gorros u otros elementos que provocan en ellos aumento de temperatura y deshidratación; claro el problema se soluciona suministrando líquidos a la mascota, pero dada la sensación de sed que se manifiesta en estos animalitos, toman agua en cantidades exageradas para ellos, porque además hacemos una proyección de nuestras emociones en ellos, es decir, el calma la sed cuando nosotros creemos que la nuestra esta calmada y allí viene otro problema, es que la mascota como ya se “refresco” ahora puede volver a jugar como lo estaba haciendo y no sospechamos del peligro que representa para un perro correr, saltar o hacer ejercicio con el estomago lleno pues una torsión gástrica estaría latente a presentarse, aunque podría quedar únicamente en una gastritis.

Otro ejemplo claro de maltrato esta manifiesto cuando una mascota llega a casa, recibe todas las atenciones y, además, se le deja hacer todo lo que se le antoje, desde estar cargado todo el tiempo hasta dormir con su dueño en la cama de este.  Pero al pasar los días ese animalito que sintió que era dueño de todo eso que le dieron ahora recibe regaños y pequeños castigos porque debe corregir lo que hasta ahora para el no era mal hecho. Como no pueden cargarlo porque está más pesado, por eso se encarama a las personas apenas las ve llegar buscando que lo carguen y por lo tanto ensucia el vestido de sus dueños que van a la oficina, araña la piel de los brazos y piernas de las personas que viven con el; ahora tiene un problema de comportamiento cuando si desde el comienzo no le hubiésemos condicionado hacer eso no debería estar siendo corregido ahora.

Así podríamos seguir enumerando algunas condiciones que maltratan a los animales y que no se notan porque aparentemente no son tan violentas; pero maltrato es maltrato, no hay mal trato pequeño o grande solamente es lo que es.  Por eso antes de juzgar a un gran maltratador de animales observe su proceder con los suyos,  no vaya ser que usted está siendo un pequeño maltratador, de esos que no se ve pero que genera gran dolor y malestar a la salud y calidad de vida de las mascotas; si descubre que es así busque ayuda ambos, amo y mascota, la necesitan.



LUIS FERNANDO CANIZALES M.
Médico Veterinario Zootecnista

EL MÉDICO VETERINARIO


EL MÉDICO VETERINARIO

A través del tiempo el hombre ha buscado protección física o espiritual de cualquier manera; pero siempre ha sentido la necesidad de dominar y mantener bajo su orden a seres de su propia especie o a especies diferentes.

Inicialmente buscó esto para demostrar poder, pero con el modernismo y la velocidad del desarrollo material de la humanidad, las personas  buscan  las especies animales para desbocar en ellas el cariño que nunca recibieron o el mismo que no pudieron dar a sus semejantes; o simplemente para recordar a los seres queridos de esa familia que ayudaron a crecer y que ahora están ausentes.

Se convierten entonces estos seres en las mascotas, seres que no son de la familia pero que representan un lugar igual a uno de ellos y en casos extremos son más importantes que uno de sus integrantes.  Para estas se requieren los máximos cuidados y el mínimo de riesgos; al igual que en el humano, existe un profesional que interviene en esa relación mascota- propietario, cuando aparece la enfermedad o simplemente un cambio de comportamiento.  Este profesional, el Médico Veterinario, al igual que los médicos recibe una preparación en áreas de anatomía, fisiología, biofísica, nutrición, patologías y otras ciencias afines para que en su momento aplique estos conocimientos para hallar el diagnóstico, mediante la utilización de medios apropiados de acuerdo a la capacidad técnica de cada profesional y a sus condiciones económicas, permitiendo establecer un tratamiento efectivo para recuperar el estado de salud del paciente y el ánimo del o los propietarios.

De igual manera hay que reconocer que el ejercicio de la Medicina Veterinaria no se realiza únicamente con las mascotas, sino que es también importante en el manejo de las especies económicamente representativas; pues cada uno de nosotros al cenar o simplemente al piquetear no nos damos cuenta que en el proceso de selección y producción de ese alimento de origen animal ha intervenido un profesional veterinario o quizás muchos.

Tecnológicamente la Medicina Veterinaria a avanzado mucho, pues al existir la relación hombre-animal- alimento, el veterinario se hace responsable de la calidad de este último, manteniendo lejana la posibilidad de patologías de tipo infeccioso y específicamente de la presentación de enfermedades zoonóticas.  Por ello cada vez son más numerosos los profesionales veterinarios con especializaciones en áreas de salud pública, laboratorio, control de alimentos y de procesos alimentarios.

El veterinario hace uso de la tecnología médica del humano para el diagnóstico y tratamiento de patologías en los animales, cada vez se hace más frecuente el uso de equipos de rayos x, ecógrafos, laparoscopios, equipo de cirugía y microcirugía y a su vez estos profesionales se van especializando en cada área, permitiendo un mejor servicio profesional en beneficio del paciente y por ende de la profesión.

Es importante que al realizar una consulta de su mascota o explotación pecuaria usted este seguro de recurrir a un médico veterinario, pues existe en el mercado persona inescrupulosas que sin tener los conocimientos básicos y profesionales que exige el ejercicio de esta profesión, atropellan la bella labor de poder ayudar a ese ser vivo que nos presta compañía, cuidado o que simplemente dará un beneficio económico.

Está claro que la relación veterinario - propietario es fundamental para establecer un buen diagnóstico en el paciente que acude a la consulta, pues existe una gran incógnita en las persona que acuden al servicio del profesional de saber cómo se hace para encontrar el problema cuando el animal no habla y por lo tanto no dice que le duele o que le afecta; pero no se preocupe, recuerde que su carro tampoco habla y su mecánico con las  indicaciones que su dueño le aporta encuentra la falla para su posterior arreglo.

Como conclusión se puede establecer que el Médico Veterinario es un profesional que ha adquirido conocimientos médicos para aplicar a los animales y que de alguna manera interviene en la salud y bienestar de los humanos.   

EL SONIDO, LA MUSICA Y LA CONEXIÓN CON EL SER HUMANO


El sonido fue primero, luego fue la luz y las intensidades de cada uno de ellos dieron lugar a las formas.   Parece una afirmación poco creíble pero que aún en Biblia se manifiesta que es cierta: “Entonces Dios dijo: “Que exista la luz". Y la luz existió.  Dios vio que la luz era buena, y separó la luz de las tinieblas;  y llamó Día a la luz y Noche a las tinieblas. Así hubo una tarde y una mañana: este fue el primer día.”, de tal manera que primero fue la manifestación de Dios y luego fue la creación, primero el verbo y después todo fue hecho.

La música, que es una organización de sonidos a diferentes tonalidades, esta incluida en todas las manifestaciones de universo; de hecho esta trata de dar las armonías a cada suceso, espacio o lugar que se quiere representar, siendo el caso cuando escuchamos música “del espacio”, “música del fondo del mar”, “música de las montañas”, aún la “música del silencio”,  que se utilizan para generar ciertos efectos tranquilizadores en los seres vivos.

El hombre siempre ha tratado de buscar en la música, o al menos en sonidos musicales, una sintonía con el planeta, por ejemplo, las civilizaciones que encontraron en los sonidos musicales la forma de comunicarse con sus dioses, siendo así como lograban entrar en trance los sacerdotes o consejeros de diferentes tribus de la tierra haciendo sonar instrumentos de viento o de percusión y estas frecuencias musicales, adicionadas de bebidas o “tomas” de bebidas elaboradas con plantas sagradas, les permitían escuchar  lo que debían transmitir a sus jefes, congéneres, soldados o enfermos para su futuro inmediato.

La cultura tradicional ancestral siempre ha manifestado, de una forma simbólica, que para poder vivir en tranquilidad y paz debemos estar en resonancia con los sonidos del universo, por que la misma vida es música. Al final de cuentas música puede ser toda cadena de sonidos que se pueda manifestar al oído humano, independiente de que suene bien para uno y para otros no.  De cualquier forma el agrado o no de un sonido para un ser vivo depende del grado de sintonía que tenga en el momento de escucharla; para una madre el sonido del corazón de su hijo es la máxima manifestación de alegría para sus oídos, el llanto de un ser humano también se puede convertir, en un momento determinado, en una descarga beneficiosa a través de ese sonido; el trinar de un ave, puede sonar muy hermoso pero para una persona, pero en un determinado momento puede ser insoportable por la agudeza de su canto.

Una vez aceptado que el sonido esta inmerso en todos los elementos que existen en el universo, conocidos o no por el ser humano, se puede entrar a pensar que la música esta de igual manera en todas las formas existentes. 

LA MUSICA MODERNA Y SU CONEXIÓN CON LO TRIBAL

En la actualidad el concepto de los mayores, con respecto a la música que escuchan los jóvenes, es muy desfavorable.  Es una música que no ofrece un mensaje amoroso, que se ofrece a una frecuencia muy alta, con exceso de tonalidades baja y segmentos muy repetitivos, son los comentarios generales, además del alto volumen al que se reproduce.

Lo descrito anteriormente es cierto pero no en un todo, por que los conceptos se están dando por la forma pero no hemos incursionado en su fondo.

Si observamos lo que se nos ha transmitido, por referencias orales, escritas y medios audiovisuales, de las diferente ceremonias tribales que los hombres llevaban a cabo, podemos destacar que siempre lo hacían en reuniones grupales, utilizando el sonido de tambores, cantos, danzando con saltos y choques entre los danzantes, todos al comando de su chaman o jefe de ritual y utilizando bebidas sagradas que los hacían mantener en “trance”. Estos elementos se conjugaban para encontrar una conexión con Dios o con el amor de Él representado por sus propias imágenes de sus dioses, pero nunca como un acto de deterioro social, es decir esto significaba una búsqueda de algo superior.

Si comparamos el comportamiento tribal con las actitudes de la juventud actual encontramos que también escuchan la música en grupos, es una música de repetición de segmentos tonales cuya base son los sonidos bajos que suenan similar que los tambores tribales; su bailes son saltos, gritos y choques entre sus cuerpos, el jefe del ritual ahora lo llaman “disc jockey” o “D.J” quien se encarga de llevar el grupo al punto máximo de expresión.  Ahora viene lo complicado en la actualidad, pues si antes se utilizaban bebidas sagradas ahora se usan “drogas malditas” y al parecer lo hacen sin ningún sentido real, pero es en este punto donde vale la pena reflexionar mas profundo.  Si antes para entrar en trance su usaban bebidas sagradas los jóvenes de hoy buscan en las drogas sintéticas también entrar en trance; los ancestros entraban en trance para conectarse con sus seres superiores y los muchachos actualmente con quien buscan conectarse?, a simple vista no parece que se buscara una conexión superior, simplemente aparenta ser para sólo tener fuerzas extras para resistir “la rumba”.

Observemos las últimas afirmaciones de esta manera.  Si escuchamos detenidamente el sonido de los tambores tribales y la base de la música actual de los muchachos modernos, encontramos que se puede reducir aun sonido semejante al sonido amplificado del corazón, lo que explicaría un principio de conexión entre la música tribal y la actual, ambos desean conectarse con la frecuencia sonora del corazón y de esta manera encontrar la conexión con la frecuencia universal de su origen; o que en otras palabras significa conectarse con el amor original, es decir el amor de sus padres que antes eran sus dioses y ahora podrían ser los padres biológicos de los jóvenes.

Realmente vale la pena entender por que se escucha la música hoy día de esa manera, el mensaje de los tribales era algo como pidiendo a los dioses “ayúdanos a defendernos y a encontrar soluciones a situaciones que no conocemos” y cual podría ser el mensaje de hoy?, será que todo lo podemos reducir a seguir juzgando a la juventud como viciosos y drogadictos, dejando de lado la responsabilidad que tienen los mayores con respecto a esa situación?, cabria reflexionar si estos muchachos, a través de esa música, podrían estar llamando o buscando también a sus “dioses”, con la diferencia que no saben donde ni como, por que se sienten abandonados por los padres modernos que permanecen ocupados y solo tienen tiempo para sus negocios, actividades laborales y económicas?; que al igual que en sus negocios y actividades, estos padres, sólo esperan resultados en sus hijos, sin sembrar en ellos nada espiritual o afectivo?.

Los jóvenes de hoy están lanzando un gran grito de búsqueda de amor, acompañamiento y comprensión, pero lo único que reciben es materialismo y juicio por sus actos.  Sigamos buscando el mensaje en ellos, si los tribales por sus ceremonias eran escuchados, ahora los jóvenes a través de sus comportamiento necesitan ser también escuchados y comprendidos por sus protectores, no critiquemos su música escuchemos más allá, escuchemos la música del alma que lo único que esta tratando de hacer es equilibrar el movimiento universal, por que cabe recordar que “el universo no juzga simplemente actúa”.

EN LAS MASCOTAS INSCRIBIMOS NUESTRAS EMOCIONES Y SENTIMIENTOS

Una mascota es como una hoja de papel en blanco, donde su propietario o su familia inscriben todas sus emociones.

Esta afirmación que suena socialmente ilógica pero que energéticamente tiene toda la veracidad del caso, me permite poder expresar que los animales que acompañan cotidianamente a los seres humanos no se enferman, somos nosotros quienes los enfermamos al proyectar en sus campos bioenergéticos todas nuestros sentimientos y emociones, comportándose como una pantalla somatizadora donde se muestra a través de sus dolencias y padecimientos lo que viene sufriendo su dueño, su familia, su cuidador y en muchos casos nos muestran alguna situación que ni siquiera ha empezado a tener manifestación clínica alguna.

Las mascotas son altamente sensibles a procesos patológicos de tipo sicológico y físico, y si se permite avanzar en el concepto, también lo son de situaciones ultradimensionales que ni siquiera el ser humano está en capacidad consciente de percibir a través de sus cinco sentidos.

Es importante establecer que esta visualización hacia los animales bajo el concepto de ser procesadores de energías desequilibradas de sus dueños o cuidadores no es nueva como concepto, pues hay que recordar que los abuelos, y actualmente, algunos campesinos tradicionalistas, mantienen en sus casas rurales animales como camuros u ovejos de pelo, palomos y otras especies de aves como sensores biológicos para evitar la presencia de enfermedades que provoquen la muerte de otros animales de explotación o aún de quienes habitan la propiedad.  Ortodoxamente esto es una “protección” energética para evitar que lleguen epidemias, sin que exista la necesidad de profundizar en el mecanismo de acción de este proceder.  Pero actualmente se puede encontrar una explicación, desde el punto de vista de la energía quántica, para determinar que esta costumbre tiene mucho de verdad en su objetivo.

Volviendo al tema de las mascotas, es importante determinar que una mascota es un animal doméstico que por sus características anatómicas, fisiológicas, genéticas y “sociales” le permiten compartir su espacio vital con el de los seres humanos sin aparente peligro para alguno de los dos.  Y digo aparente peligro en razón a que quien generalmente tiene mayor probabilidad de adquirir enfermedad o sufrir accidentes es el animal, porque para poder satisfacer la necesidad egoíca del propietario ha tenido que modificar su comportamiento natural por otro más humanizado y menos “animalizado”.

Es que las personas tenemos una visión tan alterada de la realidad misma que la manera de describir una sociedad irracional, que se deja llevar por la energía del instinto, que no reacciona ante sus congéneres de manera compasiva, que vive en medio de la generación de violencia y que parece no responder a autoridad alguna, es la de “viven como animales”, lo que realmente despierta una pena interior con los animales que nos acompañan en este hermoso planeta.  Ojalá los primates humanos aprendiéramos a vivir como animales, porque respetaríamos al alfa, al mayor o a la autoridad; solo tomaríamos de la naturaleza lo que necesitáramos para alimentarnos y poder abrigarnos sin detrimento de las demás especies; la protección a los hijos y descendientes sería ideal por que los hijos podrían iniciar vida independiente sin los miedos de los padres y los hijos entendería que sus padres sólo tienen la obligación de darle la vida y el impulso inicial para aprender a defenderse por sus propios medios y de esta manera vivir en armonía con su entorno físico y emocional. Pero lo que parece una ofensa para otro ser humano puede ser visto como un insulto para los propios animales cuando los utilizamos como mascotas humanizadas, robándoles su libertad de ser lo que vinieron a ser en este mundo y asignándoles roles de los hijos, amigos y compañeros que no hemos tenido o que ya nos han dejado.

Acaso puede encontrarse que los animales respondan de manera irracional ante sus congéneres, sin hacer caso a esa información instintiva que le permite obrar conforme a su codificación genética en cuanto a la jerarquía de grupo o especie, instinto materno, supervivencia alimentaria y reproductiva?; las disputas entre los animales no son por diferencias personales entre sí, o por que uno sea de un color diferente al otro; no, ellos lo hacen por la supervivencia, por ser una manera de demostrar la fuerza vital necesaria dentro del mismo grupo o especie para asegurar su permanencia en este planeta.  Esta superioridad demostrada y posicionada finalmente se transmite a través de un mejoramiento genético cuando lo requiere el propio entorno, haciendo necesario aumentar su capacidad física para defenderse de predadores mayores y de algunas enfermedades, transmitiendo características de resistencia a través a su descendencia.  A este comportamiento finalmente se le denomina selección natural.

De acuerdo con la nueva medicina alemana del Dr. Ryke Geerd Hammer en un Extracto de ”Testamento per una Nuova Medicina: Conflictos Biológicos del Hombre y de los Animales”, el afirma que: “Entre los animales observamos que la ayuda proveniente del exterior para superación del conflicto, cosa no prevista por la naturaleza,  no representa una añadidura de calidad para la raza, sino en todo caso una ventaja cuantitativa, es decir, una disminución de calidad (más individuos pero menos fuertes)”.  Y esto viene al caso por que el ser humano la mayoría de las ocasiones cuando cree ayudar a un animal lo que realmente está haciendo es lo contrario y para ello le invito a hacer el siguiente ejercicio:

Imagínese que usted tiene la posibilidad de hacer todo lo que considere conveniente para ayudar un perro que está buscando comida en un lote de terreno donde los vecinos arrojan la basura de sus casa vecinas, que tiene el pelo ensortijado y sucio, de bajo peso, en una mañana fría y que no tiene collar ni identificación alguna.  Recuerde que usted tiene la posibilidad de ayudar a este animal. 

Muy seguramente la primera impresión que tuvo usted fue de sentir una profunda lástima y  seguidamente se atravesó el deseo de mandar a recoger el animal (la mayoría prefieren mandarlo hacer que hacerlo ellos mismos), de llevarlo a una sala de belleza canina para someterlo a un espumoso baño, dejarle el pelo limpio, brillante y sedoso; aplicarle un tratamiento contra ectoparásitos y ofrecerle un alimento concentrado de un sabor que a usted le parece muy palatable; y, finalmente, llevarlo a casa para adoptarlo como mascota para su orgullo y la de su familia, fundamentado en la amorosa generosidad manifiesta en el acto que acaba de realizar.

Esta acción es catalogada como un acto humanitario con un animal abandonado, muerto de hambre, sucio, pulgoso y muy triste; por lo que usted le acaba de extender su mano para acabar con su sufrimiento.

Pero ahora analice.  Lo que usted imagino hacer no es la forma de vida del perro en la calle, lo que acaba de hacer es todo lo que quisiera que hicieran por usted si estuviera en las condiciones de ese animal que se le aparece en frente.  Por algún momento se ha puesto en el lugar del perro como perro? Y no en el lugar de perro como humano?, seguro que no, porque es muy natural que proyectemos nuestras necesidades y miedos en aquellos que tomamos como fieles compañeros de diferentes especies animales.  Será que a ese perro callejero le gusta el agua y el baño que usted le brindó para que se viera limpio, quien le dijo que el perro no era feliz sucio, que el olor de ese jabón de baño es químicamente muy fuerte para su piel y para su olfato; que el alimento concentrado no es del todo agradable por su textura y sabor para el, a pesar que en el empaque diga con delicioso sabor a pollo o  carne; y para colmo a usted se le ocurrió encarcelar en cuatro paredes a un animal que era perfectamente libre de ir o venir donde quisiera y que sólo respondía naturalmente a su capacidad de obtener el alimento, utilizando instintivamente su olfato, para caminar más o menos distancia diariamente.

Entonces observemos que realmente las mascotas sufren más por la humanización que hacemos permanentemente de ellas; por que el hombre siempre ha creído que su “perfección” le permite dominar a la naturaleza y modificarla conforme a sus caprichos, sin pensar que históricamente la genética y la naturaleza no juzgan simplemente actúan conforme a las leyes universales que las rigen.

Pero, cuando un animal deja de ser libre para convertirse en mascota?, cuando el hombre siente la necesidad de aliviar una carga emocional o sentimental de sí mismo o de uno de sus allegados;  una mascota es un animal que ha perdido su libertad natural y se ofrece a su amo para ser más que mascota su sanador, equilibrando sus energías, asumiendo trastornos y enfermedades que deberían ser “leídas” profundamente para que no fuese en vano esa labor animal en favor de los humanos, siendo esta una situación donde los médicos veterinarios, en muchas ocasiones, no asumimos el verdadero rol frente a los casos que se nos aparecen a diario en la consulta.

Dentro del contexto propio de la medicina, ésta debe ocuparse de la prevención, manejo y alivio de las diferentes patologías, síndromes y lesiones que sufre la especie humana, de allí, entonces, se derivan las distintas especialidades médicas. Pero hay que recordar que los médicos veterinarios somos responsables, también, de la salud humana procurando que todo alimento de origen animal sea obtenido y procesado en las condiciones adecuadas para evitar que el ser humano que los fuese a consumir pudiese enfermar o a deteriorar su calidad de vida, reafirmando la condición de médico; pero a su vez, como veterinarios, debemos cumplir con la función de prevenir, manejar y aliviar las diferentes patologías que se pueden sufrir las diferentes especies animales, tanto domésticas como silvestres.  Esta condición convierte al Médico Veterinario en un importantísimo eslabón en la salud tanto humana como animal, por lo que este rol de servicio en la salud es de inmensa responsabilidad.

La invitación es a dar otra mirada a nuestras mascotas, una mirada desde el corazón y no desde la razón o el sentimiento; eso les haría más felices y pondríamos en marcha el proceso de desapego que tanta falta nos hace practicar a los seres humanos.

UN ANIMAL SILVESTRE DE MASCOTA?



Alguna vez hemos reflexionado cuanto sacrificio representa ese animal silvestre que tenemos como mascota o adornando nuestro jardín?.

Cuando los traficantes de animales hacen captura de silvestres generalmente lo hacen de los animales jóvenes que aun conviven con su madre y que se nutren de su alimento.  Para llegar a ellos han tenido que eliminar a su madre, a su padre e incluso a otros miembros del clan familiar, sobretodo cuando se trata de mamíferos.

En un caso especifico, en la captura de un mono araña o marimonda ( Atelles s.p.), deben sacrificar a sus padres para arrebatarlo de sus brazos; como conviven en grupos familiares estos responden al ataque en manada, normalmente matan dos adultos, es decir que por capturar un ejemplar han desaparecido cuatro mas; siendo mayor la matanza cuanto mayor sea el número de capturas, pues normalmente de diez pequeños solo sobrevivirán tres lo que indica que aquel traficante de animales que ofrece tres primates de estos en la calle ha contribuido en la muerte de siete pequeños, las 10 madres y 10 padres o parientes; es decir en total no sobrevivieron 27 animales de una colonia que puede quedar diezmada aun más si contamos con el stress causado que provocará enfermedades y abortos en la población silvestre.

Analicemos entonces lo anterior y pensemos si vale la pena alimentar nuestro ego a fuerza de contribuir con un gran daño ambiental.

Existen mascotas que son criadas en cautiverio y técnicamente son apropiadas para hacernos compañía pero diferenciemos entre un animal de un zoocriadero y uno ofrecido por un destructor de la naturaleza.

No contribuya con la desaparición de especies silvestres, mas adelante nos harán falta, no los compre rechace todo ofrecimiento.  Si no hay demanda no hay oferta.

La manera más simple de eliminar a los traficantes de animales silvestres es eliminando la demanda, no hay compradores no debe haber vendedores; recuerde cada vez que rechazamos el ofrecimiento de un animal silvestre estamos contribuyendo a mantener vivos una población en su medio natural.



LUIS FERNANDO CANIZALES MONTOYA