Una manera de explicar la salud
en un organismo es comprendiendo que hay tres componentes importantes y que su
equilibrio, desde lo interno y externo entre sí, favorece ese estado o
condición en los animales determinando el comportamiento fisiológico y
productivo en las actividades cotidianamente.
Estos pilares que permiten la
manifestación de la salud o enfermedad, conforme si están en equilibrio o desequilibrio
respectivamente, son el AMBIENTE, LA ALIMENTACIÓN y GENETICA. Por tal motivo una alteración o una condición
que permita un desbalance entre uno de estos factores favorece que se inicie la
manifestación de síntomas indicativos de enfermedad.
Esto es importante que los
propietarios o poseedores de mascotas lo puedan entender y es importante que nosotros
como médicos veterinarios lo hagamos conocer al inicio de la relación
Veterinario, propietario y paciente como triangulo de relación en la
consulta. Y es necesario porque un
propietario preocupado hace todo lo posible para acceder a todos los recursos económicos
para que su mascota reciba la atención y cuidados médicos para que sea aliviada
de sus dolencias manifiestas y todos los profesionales Médicos Veterinarios
hemos elegido vivir esta profesión por el deseo de hacer lo máximo posible como
profesionales y humanos, desde lo técnico, profesional, científico y ético en
pro de satisfacer las necesidades de salud animal y bienestar emocional de su
propietario. Pero hay una condición muy
relevante para el restablecimiento de la salud de la mascota y está dada en sus
propias condiciones fisiológicas, orgánicas y genéticas, determinadas por su
edad, especie, raza, sus orígenes genéticos y desarrollo inmunológico, nutricional
y emocional, entre otras condiciones propias como animal.
Muy a pesar de los recursos económicos,
técnicos, científicos y humanos que se puedan tener y a los cuales acceder al
momento de tratar un paciente existe una condición no “manejable ni
condicionante” y es la respuesta del mismo paciente “per se” a esos protocolos
administrados. Alguna vez hemos
observado como una mascota que recibe todas las condiciones médicas para
resolver el problema de salud jamás se recupera y finalmente muere, y nuestra
pregunta es ¿Por qué no reaccionó si todo estuvo bien hecho?. Cabe reconocer que el conocimiento, la técnica
y el factor económico es a veces insuficiente ante la impotencia emocional u orgánica
misma del mismo animal para responder? Que esta mascota en su interior, propio
de su emocionalidad y sentir animal, se dé por vencido y prefiera sanar con su
muerte y no ser aliviado con la medicina?
Es posible reconocer que en los animales está presente el libre albedrio?
Bajo estas circunstancias es obligatorio
enfatizar que como médicos veterinarias somos felices cuando logramos
establecer un tratamiento que permita que la mascota recupere su salud y que su
propietario reestablezca su alegría por verlo sano, es también lógico afirmar
que el propietario se sienta responsablemente satisfecho por haber permitido
que su mascota recibiera todos los cuidados médicos necesarios para aliviarle y
que la mascota se vea en óptimas condiciones físicas y emocionales después de
padecer una enfermedad. Pero también el importantísimo
resaltar que este logro es el resultado de un trabajo en equipo, Mascota, Propietario
y Médico Veterinario.
Finalmente lo único que deseo resaltar
con lo anterior es que los Médicos Veterinarios siempre actuamos en
consideración a los conocimientos, técnicas y tecnologías existentes para la
salud animal pero no somos dioses ni milagrosos, somos seres humanos que sentimos
y actuamos en consideración a la profesión que elegimos y en coherencia por el
sentimiento que otro ser humano siente por su mascota pero no podemos cambiar
el rumbo de la vida ni el destino final de los seres vivos eso es finalmente la
respuesta a los ciclos de la misma que son determinados por algo superior bajo
la denominación dada conforma a la creencia o fe individual de cada ser humano.
La enfermedad nos trae
enseñanzas. Estamos emocionalmente preparados para reconocer el aprendizaje
desde la misma? O deberá repetirse muchas veces para entenderla
Es mi opinión que no necesariamente
la verdad.
LUIS FERNANDO CANIZALES MONTOYA
MVZ
Biocomunicacion Instrumental -
Terapia QUANTEC® - Terapia a Distancia
Sanación Reconectiva® y
Reconexión®
Reconnective Healing
Practitioner®
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